Un hogar que merece volver a abrir sus puertas
.webp?alt=media&token=95a49e26-4b75-44c8-9158-2805ef54331d)
Un hogar que puede volver a cuidar
El pasado 10 de agosto, un terremoto cambió la tranquilidad de una familia.
La casa de mis tíos, dos adultos mayores de 79 y 84 años, sufrió graves daños en su primer piso. El lugar estaba arrendado a un hogar geriátrico y, durante el terremoto, el desprendimiento de paredes y techos de las viviendas vecinas ocasionó daños importantes en la estructura, paredes y cubierta. Lamentablemente, uno de los abuelitos que vivía allí perdió la vida. Los demás residentes tuvieron que ser reubicados.
Hoy necesitamos reconstruir esta casa.
Este hogar fue acondicionado especialmente para recibir y cuidar a adultos mayores. Queremos que pueda volver a abrir sus puertas y continuar cumpliendo ese propósito.
Pero detrás de esta casa también hay dos abuelitos: mis tíos. A sus 79 y 84 años, necesitan recuperar un lugar habitable y la tranquilidad de contar nuevamente con su patrimonio. Poder volver a arrendar la casa al hogar geriátrico les permitiría recuperar parte de la estabilidad que perdieron de un momento a otro.
Por eso creamos esta Vaki.
Cada aporte, grande o pequeño, nos acerca a reconstruir las paredes, recuperar el techo y volver a poner en pie un hogar que durante años ha estado al servicio de otros abuelitos.
Porque ellos también son abuelitos. Y hoy necesitan que alguien los ayude a reconstruir su hogar.
Gracias por ayudarnos a volver a levantar esta casa, pero sobre todo, por ayudarnos a devolverles un poco de tranquilidad en esta etapa de sus vidas.
El recaudo se hará a la cuenta de mi tía María Helena Rodríguez Flórez.
Nombre | Fecha |
|---|

