Teletón Peludita

Detrás de cada camita tibia, cada plato lleno y cada vida salvada en Corazón Peludito, hay una promesa que se renueva cada día: la promesa de nuestra fundadora, Alexandra Pagnan.
Alexandra no fundó Corazón Peludito con un gran presupuesto ni con una red de apoyo infinita. Lo fundó con un corazón que, simplemente, no sabe decir “no”.
El corazón que no cierra la puerta
“No hay espacio”. Es una frase que Alexandra se repite muchas veces al día, mientras revisa los costos y ve cómo la deuda crece. Pero entonces aparece un pequeño cuerpo temblando bajo la lluvia, un peludito con la patita rota o una gata a punto de parir en un lote baldío… y la promesa vuelve a ganar.
Alexandra no puede negarse a ayudar a un ser vivo que la necesita. Sabe que el dinero es finito, pero también que la necesidad de refugio, comida y atención veterinaria es inmediata. Aun con el miedo en el estómago por las cuentas, toma la decisión: primero la vida; luego vemos cómo pagamos.
Esa pasión y valentía nos han permitido salvar a cientos de peluditos en Bogotá que, de otra forma, no habrían tenido ninguna oportunidad. Pero también nos han llevado a la crisis que enfrentamos hoy.
La valentía de Alexandra tiene un costo real: una deuda acumulada de $10.000 USD (aproximadamente $40 millones COP).
Este dinero no corresponde a lujos. Es el resultado del crédito que los veterinarios nos han brindado gracias a la confianza que tienen en el corazón y la palabra de Alexandra. Es el costo de decir “sí” a la cirugía de Óliver, “sí” al tratamiento de Luna y “sí” a la operación de Negrita.
Hoy necesitamos que tú te unas a la promesa de Alexandra.
No permitamos que un corazón tan noble sea castigado por su inmensa bondad. Ayúdanos a pagar las facturas de las vidas que ella se atrevió a salvar, para que Alexandra Pagnan nunca tenga que dejar a un gatito sin refugio por falta de fondos.
Tu donación es un “gracias” para Alexandra y un “sí” a la vida de cada peludito que aún espera ser rescatado.
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