Brigadas sociales Fundación Pulso
La Fundación PULSO nace de la intención de generar una empresa de orden social para aplicar, de manera transversal, las necesidades imperiosas de los derechos humanos, la protección del medio ambiente y el respeto por la biodiversidad de forma integral en la sociedad. Ella fue consolidada en su creación a partir del 2007, cuando se empieza en un ambiente investigativo a dar forma a lo que hoy dia se constituye como el centro de gestión social; así mismo y bajo la experiencia adquirida gracias a la continua búsqueda, se formaliza el centro jurídico. Lo anterior, da cuenta que, a lo largo de los primeros años, PULSO se construyó como iniciativa social, hasta su maduración en sus cinco Centros de Trabajo que hoy día logran darle vida a esa intención.
Como organización se han superado muchos retos, no solo desde la índole económica, sino estructural. Como se dijo anteriormente, nacimos en el 2007 luego de investigar, pensar y llegar a la idea de crear una organización de carácter privado, en un espacio muy reducido en Quinta Camacho, Chapinero, Bogotá, Colombia. Durante dos años, fue nuestro primer punto de encuentro con quienes iniciaban el voluntariado en PULSO. Con esfuerzo y mucha entrega, se pudo, en el año 2009, pasar a consolidar la primera sede independiente en el barrio Teusaquillo. En esta sede se nos unieron nuestros primeros caninos de paso: Scrapy, Cronig, Eva y Pupy, todos ellos nos acompañaron durante tres años en la misma sede y para el año 2012, cuando la Fundación fue trasladada, de una manera más estructurada y parecida a la que hoy es nuestra sede principal en Palermo, Teusaquillo, de nuestros compañeros perrunos solo nos acompañó Eva, ya que los demás se reorganizaron en hogares definitivos.
Con el tiempo, Morgan, un Bulterrier, le hizo compañía a Eva, mientras se consolidaban, dentro de PULSO, las brigadas, las asistencias sociales comunitarias y la prestación de servicios profesionales, coworking, outsourcing y la maduración de los que hoy son los 27 proyectos sociales de la fundación. Gracias a ello, se comenzaron a adherir ciertos aliados empresariales, de los cuales ya contamos con 15. No obstante, con el crecimiento de PULSO, nuestros amigos caninos cerraban sus vidas: Eva, debido a un cáncer, fallece a la edad de 11 años y Morgan, por la ausencia de su compañera, fallece de pena moral teniendo 14 años de edad. Con su partida, entra a pulso Dante, un perro que fue abandonado y que hoy hace parte junto a Daya y Molly de la fundación, como animales de tránsito en el hogar de paso de la Fundación, la cual, para el 2021, dado su crecimiento y siendo coherentes con la visión, inicia investigaciones para la posible consolidación de los centros de trabajo en el Valle de Aburra, lo cual se logra en el 2023.
Hoy y luego de 15 años de labores, PULSO se ha constituido como una organización que crece y se perfecciona en su labor misional, abanderando el voluntariado profesional como un ejercicio social de calidad y participando activamente en comunidades necesitadas, promoviendo la participación empresarial y acompañando las iniciativas sociales.
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