Bogotrax 2026 Sint Bio Sis

Bogotrax
Festival libre y gratuito
Bogotá, Colombia
Bogotrax ha sido un laboratorio de experimentación social. La definición de laboratorio
urbano, que dirigió la operación desde el 2006, hizo posible que su estructura
de alguna manera pudiera definirse un poco. Se definió también con ello el
medio (la ciudad como laboratorio) en el que este organismo multiforme se
desarrolló. Por supuesto su génesis y su existencia antecedieron a cualquier
definición, a cualquier concepto. Sus transformaciones, mutaciones y cambios
-que sin duda han respondido a la presión del medio y la necesidad de
adaptación- siguen su curso.
Explorar significa en este caso buscar las maneras posibles de asumir
concretamente, de manera colectiva y creativa, la pluralidad de estas
convicciones así como las prácticas que les son inherentes (en el gozo y el
malestar de sus innumerables contradicciones). Se trata de explorar los límites
que nuestra sociedad, tanto en sus lugares comunes como en sus transgresiones
establecidas, lo qué impone de uno y otro lado: relativamente a las diversas
convicciones éticas que la habitan, por un lado, y a sus ideas estéticas por el
otro.
Se trata además, como es sabido, de un festival libre y gratuito de difusión de
músicas electrónicas. Y sin embargo, esto significa justamente retomar, en la
práctica festiva, tanto la cuestión de la difusión -de los medios en general-,
como el arte y la tecnología, desde una perspectiva social. Es decir de
plantear la pregunta, de una manera práctica y teórica, por las posibilidades y
los límites de la apropiación social, popular y masiva, de la tecnología. Del
software libre a la tentativa de crear espacios de fiesta auto-gestionados, se
trata de la manera en la que diversas comunidades se organizan a partir de usos
posibles de dispositivos tecnológicos y de sus apropiaciones creativas. Crear a
partir de la tecnología significa explorar otros usos posibles de la misma. Más
allá de las nuevas posibilidades técnicas que pueden siempre resultar de esta
exploración, se trata de las insospechadas posibilidades sociales que pueden
surgir en paralelo al desarrollo tecnológico.
Bogotrax, como festival tuvo “un primer ciclo” (por decirlo de alguna manera)
durante 10 años. Desde el 2003 en adelante, se trató de diez días en el mes de
febrero de fiestas y talleres; charlas, conferencias, performances, actividades
en diferentes zonas de la ciudad, presentaciones callejeras, actividades en
cárceles, pintadas, “raves”. Todo esto de manera gratuita. Colectivos y
artistas de diferentes países apoya el festival con su participación,
gestionada por ellos mismos. Además de ello se realizaban previamente algunos
eventos, fiestas en su mayoría, con el fin de recaudar los recursos, que
siempre eran escasos. Nunca fue un festival que promoviera marcas o que
estuviera financiado por alguna institución como tal. Su espíritu rebelde,
curtido en la auto-gestión, lo llevó a programar el fin de su primer ciclo de
vida en el 2013. Su reinicio recurrió a un argumento que dice : “ Solo en caso
de emergencia ”.
Desde el 2020, hasta la fecha el festival ocurre de manera bianual. La base
económica del festival tiene una triple procedencia: por una parte deriva de
fiestas y eventos realizados a través de colectivos asociados con la
organización del festival en diversos lugares del mundo (como París o Berlín y
por supuesto Bogotá). Por otra parte, es posible gracias a los aportes voluntarios
del público y los participantes en cada una de las acciones del festival y los
mismos participantes o colaboradores que corren con los gastos del
desplazamiento hasta Bogotá y sin ningún tipo de remuneración participan en la
consolidación de la base económica del proyecto. Bogotrax les ofrece una
experiencia artística, humana y cultural capaz de enriquecer tanto nuestro
entorno social como el de los participantes en sus países de origen. La
solidaridad y la colaboración, son una necesidad primaria y el motor al rededor
del cual se expande el gozo y el intercambio de conocimientos. Del 19 de
febrero al 1 de marzo de este año, tendrá lugar una nueva edición del festival,
SINT/BIO/SIS es un espacio que invita a pensar de manera crítica y con libertad
creativa modos de habitar y convivir en equilibrio entre la síntesis, la vida y
la regeneración.
Bogotrax
Free festival
Bogotá, Colombia
Bogotrax has been a laboratory for social experimentation. The definition of urban laboratory, which guided its operation since 2006, made it possible to define its structure to some extent. It also defined the environment (the city as a laboratory) in which this multifaceted organism developed. Of course, its genesis and existence preceded any definition or concept. Its transformations, mutations, and changes—which have undoubtedly responded to environmental pressures and the need to adapt—continue to unfold.
In this case, exploring means seeking possible ways to concretely, collectively, and creatively embrace the plurality of these convictions as well as the practices inherent to them (in the joy and discomfort of their innumerable contradictions). It is about exploring the limits that our society, both in its commonplaces and in its established transgressions, imposes on both sides: on the one hand, in relation to the diverse ethical convictions that inhabit it, and on the other, in relation to its aesthetic ideas.
It is also, as is well known, a free festival for the dissemination of electronic music. And yet, this means precisely revisiting, in the festive practice, both the question of dissemination—of the media in general—and art and technology, from a social perspective.
Bogotrax, as a festival, had a “first cycle” (so to speak) lasting 10 years. From 2003 onwards, it consisted of ten days in February of parties and workshops; talks, conferences, performances, activities in different areas of the city, street performances, activities in prisons, graffiti, and raves. All of this was free of charge. Collectives and artists from different countries supported the festival with their participation, which they managed themselves. In addition, some events, mostly parties, were held beforehand in order to raise funds, which were always scarce. It was never a festival that promoted brands or was financed by any institution as such. Its rebellious spirit, seasoned in self-management, led it to schedule the end of its first life cycle in 2013. Its restart resorted to an argument that says: “Only in case of emergency.”
From 2020 to date, the festival has been held biannually. The festival's economic base has three sources: on the one hand, it derives from parties and events held by collectives associated with the festival's organization in various parts of the world (such as Paris, Roma, L.A., Berlin, and, of course, Bogotá). On the other hand, it is made possible by voluntary contributions from the public and participants in each of the festival's activities, as well as by the participants and collaborators themselves, who cover their own travel expenses to Bogotá and without any remuneration, they participate in consolidating the economic basis of the project. Bogotrax offers them an artistic, human, and cultural experience capable of enriching both our social environment and that of the participants in their countries of origin. Solidarity and collaboration are a primary necessity and the driving force around which joy and the exchange of knowledge expand. From February 19 to March 1 this year, a new edition of the festival will take place. SINT/BIO/SIS is a space that invites critical thinking and creative freedom to explore ways of living and coexisting in balance between synthesis, life, and regeneration.
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