UN SUEÑO POR LOS NIÑOS CON CANCER Y SUS CUIDADORES

Esta Vaki nace de mi propia historia.
Soy María Antonia Jaramillo, creadora del proyecto Soy una Sorda que Oye, sorda implantada y mamá de Salomón, un niño de 4 años que fue diagnosticado con leucemia infantil.
A través de este camino he entendido la profundidad del cáncer infantil: no solo afecta al niño, sino también a quienes lo acompañan cada día.
Los cuidadores —padres, madres, abuelos o familiares— viven el cansancio, la incertidumbre y el miedo, pero también muestran una fuerza inmensa y un amor que sostiene la vida.
Sin embargo, hay algo de lo que casi no se habla: la salud mental.
El bienestar emocional de los cuidadores es tan importante como el de los niños, porque cuando un cuidador se derrumba, todo el sistema familiar se tambalea.
Y cuando se siente acompañado, el niño también encuentra calma, confianza y esperanza.
Por eso, esta Vaki busca apoyar a los cuidadores de niños con cáncer en Manizales, entregándoles kits de autocuidado y ayuda económica, con el propósito de acompañar su salud mental y su bienestar integral.
Cada kit será un recordatorio de que no están solos, de que su labor es invaluable y de que también merecen cuidar de sí mismos mientras cuidan de otros.
Los fondos recaudados se destinarán a acciones de acompañamiento emocional y económico, beneficiando a familias que atraviesan procesos oncológicos en la ciudad de Manizales.
Esta es una invitación a donar desde el corazón.
Porque cuidar también es sanar.
Y cuando un cuidador encuentra paz, un niño también puede seguir soñando.
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